Descripción
Francisco García Sancho acuña el término «misogenia» para designar el odio, la aversión o la vergüenza hacia el propio origen, ya sea racial, cultural, familiar, social, económico, físico, sexual o religioso. Este rechazo, que puede afectar tanto a individuos como a comunidades enteras, provoca una fractura interior que dificulta la autoaceptación y condiciona la relación con los demás. El autor examina sus distintas manifestaciones y sostiene que no se trata de un padecimiento genético, sino aprendido o inculcado culturalmente y, por ello, susceptible de ser reconocido, prevenido y superado. Misogenia propone así una reflexión sobre la identidad, el amor propio y la necesidad de reconciliarse con los propios orígenes como condición para alcanzar una existencia más libre y plena.
